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martes, 28 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
jueves, 9 de agosto de 2012
martes, 7 de agosto de 2012
lunes, 6 de agosto de 2012
El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar, matoneo escolar o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.
El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar.
El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros.1
Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin limitación de edad.El objetivo de la práctica del acoso escolar es intimidar, apocar, reducir, someter, aplanar, amedrentar y consumir, emocional e intelectualmente, a la víctima, con vistas a obtener algún resultado favorable para quienes acosan o satisfacer una necesidad imperiosa de dominar, someter, agredir, y destruir a los demás que pueden presentar los acosadores como un patrón predominante de relación social con los demás.
En ocasiones, el niño que desarrolla conductas de hostigamiento hacia otros busca, mediante el método de «ensayo-error», obtener el reconocimiento y la atención de los demás, de los que carece, llegando a aprender un modelo de relación basado en la exclusión y el menosprecio de otros.
Con mucha frecuencia el niño o niña que acosa a otro compañero suele estar rodeado muy rápidamente de una banda o grupo de acosadores que se suman de manera unánime y gregaria al comportamiento de hostigamiento contra la víctima. Ello es debido a la falta de una autoridad exterior (por ejemplo, un profesor, un familiar, etc.) que imponga límites a este tipo de conductas, proyectando el acosador principal una imagen de líder sobre el resto de sus iguales seguidores.
A menudo la violencia encuentra una forma de canalizarse socialmente, materializándose en un mecanismo conocido de regulación de grupos en crisis: el mecanismo del chivo expiatorio. Destruir al que no es seguidor, al que se resiste, al diferente, al que sobresale académicamente, al imbuido de férreos principios morales, etc.
jueves, 2 de agosto de 2012
martes, 31 de julio de 2012
VIH y los niños uruguayos
VIH: hubo 953 nuevos casos en 2011 y 71 niños expuestos
Es una enfermedad que deja a niños huérfanos, personas muertas, no tiene una cura definitiva, y no distingue sexo, orientación sexual, ni otras diferencias sociales. En Uruguay, si bien existe un protocolo de información, algunos centros de salud no lo cumplen. Además, las asociaciones sociales reclaman pues no se preserva la confidencialidad de los enfermos de VIH/sida.
Por Un Nuevo Amor total 15.218 casos de infección por VIH, desde el primer caso en 1883, se registraron en nuestro país. En el año 2011 se notificaron 953 nuevos casos, lo que corresponde a una tasa de 28.5 cada 100.000 hombres. La proporción de casos del sexo masculino corresponde a 61% de todas las notificaciones. La franja etaria que concentra el 67% de los casos de VIH se encuentra entre 20 y 44 años, la mayoría varones, y desde el gobierno se procura incrementar las campañas, pero además acelerar los procesos de diagnóstico y tratamiento.
Tres personas por día en Uruguay son diagnosticadas con el virus del sida. Para las autoridades es necesario terminar con la estigmatización de quienes lo portan. A su vez, comenzó un plan de diagnóstico que incluye el examen gratuito en las policlínicas de Montevideo. En los ochenta no se sabía mucho de qué se trataba esa enfermedad y cómo se transmitía. Rotos los mitos de la exclusividad en determinados grupos sociales, el VIH y sida sigue creciendo en Uruguay tanto en adultos como en niños (ver recuadro). El 75% de las infecciones se produce en Uruguay entre personas heterosexuales y sigue afectando mayoritariamente a la mediana edad. En el momento de diagnóstico de VIH, en el año 2011, fue de 36 años para hombres y de 35.1 años para mujeres. En cuanto al sida la franja etaria que concentra el 83% de los casos se encuentra entre 25 y 44 años, la mayoría de ellos varones. Con respecto a la distribución de los casos dentro del territorio nacional, los departamentos con mayor tasa de notificaciones de VIH son Montevideo, Maldonado, Rocha, Rivera y Salto. Además, el año 2011 se notificaron 290 casos, lo que corresponde a una tasa de notificación de 8.6 por cada 100.000 hombres.
En 2011 la tasa de notificación de sida fue tres veces mayor en hombres que en mujeres. Mientras que en el sexo masculino fue de 12,77 cada 100.000 hombres, en el sexo femenino de 4.78/100.000 mujeres. Este hallazgo puede indicar que aún hay menor acceso al diagnóstico temprano en hombres.
Según el análisis de los certificados de defunción del año 2011, se registraron 177 fallecimientos por sida, siendo 136 varones y 41 mujeres.
Estos casos ya habían sido notificados como VIH en años previos desde el inicio de la epidemia. El promedio de edad de los fallecimientos por sida ocurridos en 2011 fue de 43 años, (44 en varones y 40 en mujeres). El 95% de los casos de contagios fueron reportados como de transmisión por vía sexual.
Los 17 casos (1.8%) de VIH infectados por vía sanguínea corresponden a usuarios de drogas intravenosas. Se destaca que en el 44% (419 notificaciones) de los casos notificados no consta la vía de transmisión.
Datos históricos
Desde 1983 a diciembre de 2011 se han registrado 15.218 casos de infección por VIH en Uruguay. Los datos toman un tinte preocupante cuando se revela que en los últimos veinte años se han cuadruplicado las tasas de notificaciones de VIH. Los avances terapéuticos desde 1991 han logrado disminuir la tendencia creciente. Según el informe presentado ayer por el MSP, la tendencia al aumento en el número de casos de VIH existe en ambos sexos, siempre con un predominio del sexo masculino. La relación hombre mujer para nuevos diagnósticos de VIH fue de 1.59 en 2011, presentando un leve aumento con respecto a los últimos años. El informe del MSP destaca que “dado que de la disminución de la relación hombre mujer se puede explicar por la mayor oferta que la mujer tiene al controlarse en el período del embarazo”.
VIH/sida: incumplimientos de protocolos de “epidemia”
Desde el 1 de junio de 2011 se implementa en Uruguay un sistema que, mediante formularios preestablecidos, las instituciones públicas deben informar sobre casos de VIH y sida positivos. Según el informe presentado ayer por el MSP “algunas instituciones continúan omitiendo su uso. No obstante se observan discretas disminuciones de los porcentajes sin dato”. Según el 2011 se identificó un 1% de las notificaciones que no registran el sexo, en comparación con el 2010 que correspondía a un 8%. La vía de transmisión está ausente en el 44%”.
Según el informe revelado ayer por el MSP, la epidemia de infección por VIH/sida en nuestro país se ha modificado en el tiempo requiriendo “una revisión del sistema de vigilancia actualmente vigente en nuestro país, incorporando tanto la experiencia nacional como la internacional”. Existe en Uruguay un protocolo establecido a partir de la notificación a través de formularios obligatorios (según la ordenanza Nº 624), que contemplan tanto la etapa diagnóstica de infección por VIH, como la de sida. El sistema consiste en que el notificador envía al Departamento de Laboratorios de Salud Pública (DLSP) el formulario de Solicitud de test confirmatorio de VIH, acompañándola muestra de sangre. Si el test confirmatorio es positivo, el DLSP remitirá el resultado, acompañado del mismo formulario para ser completado en su totalidad.
Pereira Rossell detectó 71 niños expuestos al VIH
En el Hospital Pereira Rossell se detectaron 71 niños expuestos al VIH, cuatro niños infectados durante el embarazo y parto, y un niño infectado durante el puerperio. Los datos proporcionados por el MSP revelan que se notificaron en todo el país 12 casos en niños menores de 15 años, de los cuales 11 son de transmisión vertical, es decir de sus padres. Uno de los casos se dio por lactancia. Esto ocurre ya que la infección de la madre se produjo durante el período de amamantamiento.
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